viernes, 12 de agosto de 2016

Jaca, Melilla, siempre acabo en el norte de algo...

Melilla es... especial. Diferente a cualquier otra ciudad donde haya vivido antes (y he vivido en muchas). Es una mezcla entre la España de los 90, y las zonas intermedias de Rabat (ni muy "europeas", ni muy marroquíes). Los guardiaciviles fuman en los bares, la gente usa el coche para todo, la mayoría de las calles están llenas de mierda y un gran número (un número enooorme) huelen a pis. Además están los MENA, menores no acompañados, que son los niños que han conseguido pasar la valla y deambulan por la ciudad autónoma durante el día, y que por la noche "deben" dormir en el Esperanza, un centro para menores. Ya he visto cómo 4 intentaban colarse en un camión a la entrada del puerto, para subirse al ferry que los lleve a la península.
El puesto fronterizo de Beni Ensar, cada mañana se llena de gente pasando fardos de un lado a otro de la valla. El llamado "comercio atípico". Imagino que muchos de esos fardos que cargan mujeres durante horas (los hombres son más de mirar y dirigir) llevan la ropa que la clase media (y no tan media) compra en la península en preciosas tiendas. Globalización creo que lo llaman. Por el paso del barrio chino me he dejado ver menos, sólo un par de veces para ir hasta los campos de tiro del tercio. Y es flipante la cola de coches que se forma para pasar al otro lado. No le envidio nada a los picoletos que les toque turno esa mañana.
También hay un barrio, La cañada de Hidum, por el que es mejor no pasar. A los militares les tiran piedras, a la GC le plantan barricadas en llamas, que si te atravieso la cara con un destornillador para robarte el móvil... lo normal (en una fabela).
Y bueno, por lo demás no está mal. Una ciudad más para tachar de mi lista.
Voy a ver si hago una patrulla. Nas noches!

No hay comentarios:

Publicar un comentario