lunes, 6 de junio de 2016

Melilla semana 1

Pues sí, ya estoy en Melilla. Parecía que no iba a llegar, e incluso me lo temía un poco, pero me alegro de estar aquí. Tengo que admitir que es un destino peculiar, y que afectará a mi vida de muy distintas formas. Económicamente mejora, está claro. Todo lo que sea salir de la península es bueno para el bolsillo. Laboralmente también, porque ya estaba un poco quemado con Zaragoza y con los BMR, y aquí el primer día ya tenía mi propio carro de combate Leopard 2A4. Y siempre mola empezar en un sitio nuevo (aunque a mucha gente le acojonan los cambios, coño, con lo que me gustan a mi). ¿Socialmente? Bueno, yo siempre he sido un poco asocial.
Y esta es mi nueva herramienta de trabajo.


Hay muchas cosas que me molan de Melilla; por un lado puedo ir andando al trabajo, que eso vale millones. Salgo a correr todos los días por la playa, y tengo entendido que de vez en cuando chapuzón y a trabajar. Escucho a las gaviotas 24 horas al día, y a mí personalmente me alegran bastante.  Ya tengo apalabradas las inmersiones que me quedan para sacarme la segunda estrella de submarinismo, y a ver si me pongo con el PER, pero creo que aquí se me va un poco de precio.
Y nada, poco más que contar.
Salud y república!

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