sábado, 7 de noviembre de 2015

Sol 6

"¿Sabes bailar o tocar la guitarra?" Esta fue la pregunta que me hizo Shamira, la que administra la academia, cuando le dije que era español, el primer día de clase. Me dejó loco. Estuve a punto de preguntarle si llevaba una bomba debajo de la ropa, pero me pareció que era empezar con mal pie.
Lo sé, debería estar estudiando, pero es que me da tanta pereza... además, prefiero hacerlo por la noche, como cuando iba al instituto, y así aprovecho ahora para escribir un poco, que es algo que no quiero ir dejando.
Pues ya casi una semana en tierras moras. La verdad es que me siento muy torpe aún a la hora de desenvolverme por aquí. No quiero parecer un guiri, pero algunas veces es inevitable, como ayer comprando una cafetera. De verdad, lo que más odio es tener que regatear, y cuando vas de turista te la intentan meter en cada puesto. Lo que me ha sorprendido son los taxis; un viaje de 5 o 6 kilómetros te puede costar sobre un euro y poco, y además siempre pillan el mismo camino que me indica a mi el Wazze. Curioso.
A esta ciudad le falta mucha iluminación. Hay barrios por donde puedes hostiarte perfectamente si no sabes dónde quedan las entradas a los garajes. Y cruzar las calles es toda una aventura, los semáforos son decorativos, y los pasos de cebra hace años que no se pintan, y tienes que intuir por dónde quedan. De todas formas, lo que más me estresa es el ruido. Lo odio. Y aquí todo (TODO) el mundo usa el cláxon; para avisar que van a cruzar por una intersección, o que no lo van a hacer, o saludarse, o cagarse en tu puta madre, o yo que sé... el caso, que ahora cuando salgo voy con los auriculares puestos, escuchando a Andrés Suárez, o algo que me relaje y transporte lejos de aquí.
Hoy mi compi de habitación, Andrea, se ha pirado a una excursión a Fez, organizada por la escuela. No es que no me apeteciera ir, pero joder, tengo 3 meses por delante como para irme ya a hacer turisteo. Además, yo soy más de pillar un tren a mi rollo y ver donde termino. Y hoy tal vez nos vayamos a Casablanca a ver Everest en una pantalla Imax, así que tampoco es que me piense quedar hincando codos. Aunque me hace falta, lo admito.
La resi queda casi al lado de la playa, así que puedo ver atardecer cada día sobre el Atlántico. Bueno, eso lo dejo para más adelante, para esos días que sean pura morriña.
Desde el miércoles tengo 4G en el móvil. Me pillé una tarjeta de prepago de Meditel, así que ahora tengo un teléfono que empieza por 0021206... y puedo recibir whatsapps y ver el feisbuc, también fuera de la resi o la academia. Por cierto, no he reinstalado nada, así que no necesitas cambiar mi número para hablar conmigo por whatsapp.
Se me han cambiado un poco los planes, así que puede que esté por Valencia el primer fin de semana de diciembre. Aunque prefiero no hacer planes hasta el último momento.
Bueno, voy a ver si hago algo productivo con mi vida. Os leo.



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