jueves, 22 de abril de 2010

Discriminación Positiva

Esta mañana hemos estado pasando la Pista de Aplicación. Es un recorrido de unos 500 metros con 20 obstáculos a superar. Desde las "hamburguesas" de Humor Amarillo, hasta el temido Gallinero (prueba medio prohibida). Incluso tiene competición propia, el pentatlón militar. Y siempre ha sido divertido pasarla, por que en la empresa, la verdad, somos bastante competitivos.
Pero todo cambia. Hace unos 10 o 12 años, con la incorporación de la mujer al ejército, se crearon distinciones. Nunca hemos sido todos iguales, ni se nos ha tratado a todos por igual, eso lo sabe hasta el más quinto. Pero no de una forma legal y mucho menos "moralmente justificada". El hijo del Capitán Araña no acababa en una unidad de infantería pura, y si lo hacía, no limpiaba letrinas como el resto... y el hijo del Coronel Equis podía repetir las pruebas físicas las veces que quisiera, sin importar si las pasaba o no... (aunque siempre hay honrosas excepciones) pero bueno, eran casos puntuales, que todos conocíamos y de los que nos intentabamos alejar. Por lo menos los que vemos en esta empresa algo más que un trabajo fijo y medio-bien remunerado. Y entonces apareció ella, la Discriminación Positiva. Unos palabros que ninguno conociamos hasta entonces. ¿A quién en su sano juicio se le iba a ocurrir que la discriminación pudiera ser, en algún caso, positiva? Pues sí. Claro, que sólo es positiva para una parte de la población. Y esto en mi empresa se aprecia en muchos, muchos aspectos, pero sobretodo al pasar la Pista de Aplicación (por cierto, mal llamada Pista Americana). Básicamente por que ellas sólo pasan 16 obstáculos, en lugar de los 20 originales, y en 3 más tienen la ayuda de un cajón de 30 cm para poder superarlos.
No es que me sepa mal por la competición en si, al contrario, las mujeres sólo compiten con mujeres y los hombres con hombres. Me sabe mal (y me reconcome por dentro) por que es instrucción. Y punto. Es entrenamiento para poder superar los distintos obstáculos que te puedas encontrar el día de mañana en el campo de batalla. Superar un muro, salir de un foso, incluso subir una escalera y bajarla a lo bombero... Y son así las cosas. Que tengan más o menos días de permiso por maternidad, que ocupen el 70% u 80% de las oficinas en el E.T., incluso que se tomen más confianzas con un mando de alta graduación que un hombre, pues bueno, es cosa suya, pero desde luego lo que no trago es que su instrucción sea inferior a la mía. Y muchos pensarán "joder, pero es que hay tíos que tampoco superan esos obstáculos" y es cierto, pero se les entrena para superarlos hasta que se consigue. No se les menosprecia por ser mas bajos, enclenques o gordos que el resto. Espiritu de superación, sacrificio, son valores que se enseñan aquí, pero que pierden valor cuando no tratas a todo tu personal por igual...
Bueno, espero que alguien no piense que soy un machista, aunque la verdad es que me importa relativamente poco... simplemente pienso que si todos somos iguales ante la ley (eso dice la Constitución), si todos cobramos lo mismo, deberíamos de trabajar lo mismo, ¿no?

Y al que piense que no es importante cierto tipo de instrucción,me gustaría preguntarle ¿si el de la foto, el que está reventado en el suelo, tirado en medio del campo de batalla, fuera tu padre, tu madre, tu hermano o simplemente un buen amigo, quién preferirías que tirara de él?

2 comentarios:

pistolo con pretensiones dijo...

¡¡¡Por fín alguien lo dice coño!!! Esta es una maldita verdad que tenemos que vivir (y soportar)en esta nuestra querida empresa. Con esta discriminación feminista que estamos sufriendo los hombres, tanto en nuestro ámbito como en la calle, se producen situaciónes que no equiparan a las mujeres a los hombres, sino al contrario, una mujer necesita menos horas de entrenamiento que un hombre para llegar al "rasero" que se les impone desde arriba, y puede que sea de quinto (y aún pero, de acceso directo) pero eso me parece que fomenta esta situación que todos vemos día a día de mujeres que terminan una carrera sin jadear y apenas sudadas, y cuidado también muchos hombres que a esos tambien hay que dedicar algún día unas líneas. Para terminar quiero dejar claro que en mi opinión quien se merece un toque de atención no son las mujeres, sino esos jefes huele-bragas que consienten y fomentas esas conductas.

aNaMa dijo...

tienes razon.....

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